La Pascua del Nuevo Pacto establecida por Jesucristo

La Pascua del Nuevo Pacto establecida por Jesucristo

La Pascua tiene un valor inimaginable para aquellos que desean seguir a Dios. A través de ella, Dios concede muchas bendiciones. Por ejemplo: la protección contra los desastres, el perdón de pecados y la vida eterna.

La Pascua es la primera de las siete fiestas anuales de Dios, que se agrupan en tres. Dios estableció estas fiestas y ordenó a su pueblo que las celebrara como santas convocaciones de generación en generación. El primer grupo incluye la Pascua y la Fiesta de los Panes sin Levadura, que se celebran en el primer mes de acuerdo al calendario sagrado. El segundo grupo incluye el Día de Resurrección y el Día de Pentecostés. El tercero abarca la Fiesta de las Trompetas, el Día de Expiación y la Fiesta de los Tabernáculos, que se celebran en el séptimo mes según el calendario sagrado.(Levítico 23:4-36)

Hoy en día, la Iglesia de Dios Sociedad Misionera mundial es la única iglesia en el mundo entero que está celebrando estas siete fiestas de Dios de acuerdo de la Biblia, Incluyendo la Pascua.

Los israelitas fueron hechos esclavos en Egipto durante 430 años. En ese tiempo, clamaron a Dios para que los hiciera libres.  Aproximadamente en 1498 a.C., Dios respondió sus oraciones enviando a su profeta, Moisés, para liberar a su pueblo de Faraón.

No obstante, Faraón se negó. Por lo que, Dios envió nueve plagas de sangre, de ranas, de piojos, de moscas, de ganado, de úlceras, de granizo, de langostas y de tinieblas. Y antes de enviar la décima y última plaga para matar a los primogénitos, Dios les ordenó celebrar la Pascua para protegerlos.

Éxodo 12:1-13 “Habló Jehová a Moisés […] Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: […] tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, […] Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes […] Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. […] y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová. […] Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto”.

Al poner la sangre del cordero en los dos postes y en el dintel de las casas, los israelitas fueron protegidos de la plaga de muerte y finalmente fueron liberados de sus años de esclavitud. Después, comenzaron su viaje hacia la tierra prometida, Canaán.

De esta manera, los israelitas fueron testigos del poder de Dios a través de la Pascua. Por lo que, a partir de ese momento, Dios lo convirtió en un mandamiento eterno que debe cumplirse de generación en generación.(Éxodo 12:14)

En el Antiguo Testamento, Dios protegió a su pueblo de sus enemigos y les dio muchas bendiciones físicas cuando guardaron la Pascua. En el Nuevo Testamento, Dios ordena a su pueblo que celebre la Pascua del nuevo pacto para concederles bendiciones espirituales, tales como: el perdón de pecados, la vida eterna y la promesa de regresar al reino de los cielos.

Jesucristo guardó la Pascua con sus discípulos en el Nuevo Testamento.(Mateo 26:17-18) Sin embargo, él no sacrificó un cordero ni puso su sangre en el dintel de las casas.

Mateo 26:26-28 “Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”.
Lucas 22:20 “Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama”.

Durante la Pascua, Jesús prometió su cuerpo y su sangre para el perdón de pecados. Jesús estableció la Pascua del nuevo pacto para su pueblo, para aquellos que creen en él. La importancia de la Pascua va más allá del perdón de pecados. Es la forma de recibir la vida eterna para poder entrar en el cielo donde no hay muerte(Ap. 21:4).

Juan 6:53-54 “ Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero”.

Después de la ascensión de Jesús al reino de los cielos, los discípulos continuaron celebrando la Pascua en la época apostólica. Y hoy, solo la Iglesia de Dios celebra la Pascua del nuevo pacto como Jesús la estableció hace dos mil años en el tiempo señalado: el día catorce del primer mes según el calendario sagrado.

No obstante, durante más de 1900 años, desde la abolición de la Pascua en el Concilio de Nicea hasta hoy, la verdad de la Pascua del nuevo pacto ha estado oculta. Mediante el poder de Dios, ahora podemos entender que la Pascua, que da vida eterna a los que la celebran, ha sido restaurada. La luz de la Pascua del nuevo pacto resplandece ahora en todos los rincones del mundo por la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial. Tenemos la oportunidad de cumplir la promesa que Dios nos dio al derramar su propia sangre guardando la Pascua del nuevo pacto. Vea la historia de la Pascua y espero que comprenda su importancia. La Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial ha establecida por Cristo Ahnsahnghong que restauró la Pascua del nuevo pacto.