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Sion, la Iglesia de Dios donde se celebran las fiestas solemnes

¿Por qué Sion es la Iglesia de Dios? Al mencionar Sion, la mayoría de las personas piensan en Medio Oriente. Pero en realidad existe otra Sion: la Sion espiritual. La Biblia la describe como un lugar donde existe la vida eterna (Salmos 133:3), donde Dios habita (Salmos 132:14), donde el pueblo recibe sanidad (Isaías 33:20) y es un refugio de las plagas postreras (Jeremías 4:5). Dicho de otra manera, la Sion espiritual es la iglesia verdadera en la que Dios habita.

Sin embargo, ¿cualquier iglesia puede ser Sion? No, porque Sion es la iglesia que celebra las fiestas solemnes. Y solo Jesús puede establecer una iglesia que celebre las fiestas solemnes.

Sion, la Iglesia de Dios, el rey David y Jesús

Podría preguntarse por qué Jesús es el único que puede establecer una iglesia que celebre las fiestas solemnes. Encontrará la razón cuando estudie sobre la Sion física y sobre el rey David. Cuando estudie sobre la Sion física y sobre el David físico, entenderá a detalle sobre la Sion espiritual (la iglesia verdadera) y sobre el David profético (Jesús). Es porque Jesús y David tienen una importante relación profética. 

La mayoría de los que estudian las Escrituras no acostumbran leer el Antiguo Testamento porque consideran que se limita a registros de la historia de Israel sin ninguna relación con la salvación de la humanidad. En cambio, centran sus lecturas en los primeros cuatro Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) ya que contienen las enseñanzas directas de Jesús. Pero estudiar la Biblia así es una gran equivocación.

“Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas […]”

Hebreos 10:1

En realidad, el Antiguo Testamento (la ley) juega el papel de una sombra, es decir, de una profecía, mientras que el Nuevo Testamento (los bienes venideros) desempeña el papel de la realidad y del cumplimiento. Por esta razón debe estudiar la Biblia conectando los versículos de ambos testamentos. Cuando crea en este hecho, descubrirá cuán profunda es la historia de la obra de salvación que Dios escondió desde el Antiguo Testamento.

Las vidas de algunos personajes del Antiguo Testamento contienen secretos que le permitirán comprender a Jesús, quien vivía según las profecías. El rey David es un ejemplo característico porque la Biblia compara a Jesús con David:

“Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra. Habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, en la cual habitaron vuestros padres; en ella habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David será príncipe de ellos para siempre.”

Ezequiel 37:24-25

Estos versículos hablan sobre David. Pero al leerlos de forma detenida, podrá comprender que no son sobre el segundo rey de Israel, es decir el rey David físico. Primero, porque habla acerca de algo que sucedería en el futuro. pero David ya había muerto unos cuatrocientos cincuenta años atrás. Segundo, porque este David sería rey para siempre, pero el rey David físico reinó durante cuarenta años y al morir, alguien más reinó en su lugar. Entonces, ¿quién es este David profético?

“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

Lucas 1:31-33

El libro de Lucas dice que Jesús recibió el trono de David. Esto significa que él nació para cumplir las profecías como el David profético. Es evidente que Jesús es el David espiritual y esto se confirma en plenitud al final del último versículo. “Su reino no tendrá fin” es el cumplimiento de la profecía de Ezequiel “David será rey sobre ellos para siempre”.

Entonces, ¿por qué la Biblia compara a Jesús con David? Es porque ciertos aspectos de la vida de David son una profecía de las obras de Jesús. El rey David en el Antiguo Testamento es una sombra, mientras que Jesús en el Nuevo Testamento es su realidad. Entre muchos acontecimientos en la vida de David, el más importante fue el establecimiento de Sion.

“Pero David tomó la fortaleza de Sion, la cual es la ciudad de David. […] Y David moró en la fortaleza, y le puso por nombre la Ciudad de David; y edificó alrededor desde Milo hacia adentro. Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová Dios de los ejércitos estaba con él.”

2 Samuel 5:7-10

Los israelitas entraron en la tierra de Canaán tras salir de Egipto donde habían vivido como esclavos. No obstante, nunca pudieron conquistar Sion y esta permaneció en el dominio de los jebuseos por más de cuatrocientos años (Josué 15:63). Cuando David asumió el trono él finalmente conquistó Sion. David edificó Sion al construir instalaciones que la hicieron una fortaleza. Luego, hizo de Sion la capital de Israel y reinó sobre el pueblo en Sion. David llegó a ser el primer rey que construyó Sion y reinó en Sion. Por esta razón Sion y David son inseparables.

Ya que Jesús es el David profético, y la obra más importante en la vida del rey David físico fue establecer la Sion física, es crucial que Jesús establezca la Sion espiritual para cumplir la profecía. Aparte de Jesús, nadie puede establecer la Sion espiritual Entonces, ¿qué lugar es la Sion espiritual?

“Mira a Sion, ciudad de nuestras fiestas solemnes; tus ojos verán a Jerusalén, morada de quietud, tienda que no será desarmada, ni serán arrancadas sus estacas, ni ninguna de sus cuerdas será rota. Porque ciertamente allí será Jehová para con nosotros fuerte, lugar de ríos, de arroyos muy anchos, por el cual no andará galera de remos, ni por él pasará gran nave. Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará […] al pueblo que more en ella le será perdonada la iniquidad.

Isaías 33:20-24

La Sion espiritual es una iglesia que celebra las fiestas solemnes. La única y verdadera iglesia es aquella que es establecida por Jesús mismo a través de las fiestas solemnes. Allí, Dios es para con nosotros fuerte porque Él es el rey. Al pueblo que mora en Sion se le concede el perdón de toda su iniquidad. Si usted decide vivir junto con Dios en la Sion espiritual, su salvación estará garantizada.

Hace dos mil años Jesús, quien es nuestro Dios fuerte, estableció una iglesia en esta tierra: se trata de Sion, la Iglesia de Dios (1 Corintios 1:2, 11:22, Gálatas 1:13). Y el pueblo de Dios que moraba en Sion recibió el perdón de todos sus pecados celebrando cada una de las fiestas solemnes.

La Pascua es la primera entre las siete fiestas solemnes. En ella, Jesús dio la bendición de la vida eterna (Mateo 26:17). También prometió el agua de la vida en la Fiesta de los Tabernáculos (Juan 7:2, 37-39), derramó el Espíritu Santo en el Día de Pentecostés (Hechos 2:1-4) y guardó el Día de Reposo como una fiesta semanal (Lucas 4:16).

Jesús no estableció ninguna otra iglesia aparte de Sion, la Iglesia de Dios que celebra las fiestas solemnes del nuevo pacto. Si es así, ¿por qué ahora existen tantas iglesias que afirman seguir a Jesús, pero no celebran ni siquiera las fiestas solemnes? Encontrará la respuesta al seguir el rastro de la profecía.

Sion fue destruida por el diablo

Después de la muerte de Jesús y todos los apóstoles, Satanás se infiltró de manera progresiva en la iglesia. Tomando ventaja de la débil mentalidad humana, comenzó a cambiar todo el evangelio de vida que Jesús predicó con ansiedad. Para conducir al pueblo de Dios al infierno, lo primero que hizo fue abolir las fiestas solemnes del nuevo pacto. Ya que la luz de la verdad de vida desapareció sin dejar rastro, llegó la edad oscura de la religión. Como consecuencia, hoy en día existen miles de iglesias, pero ninguna de ellas celebra las fiestas solemnes, por lo que nunca pueden llegar a ser la morada de Dios. Esta situación había sido profetizada en el libro de Daniel:

“Insultará al Dios altísimo e irá acabando con su pueblo; tratará de cambiar la ley de Dios y las fiestas religiosas […]”

Daniel 7:25, Dios Habla Hoy 

Estaba profetizado que Satanás iría acabando poco a poco con el pueblo de Dios. Esto podía lograrse solo cuando él cambiara la ley de Dios y las fiestas religiosas, es decir, las fiestas solemnes. Según esta profecía el Día de Reposo fue abolido en el año 321 d. C., y en su lugar las iglesias comenzaron a guardar el culto dominical, que no está en la Biblia y es una doctrina para adorar al dios Sol. La Pascua fue abolida en el año 325 d.C. en el Concilio de Nicea, y se introdujo el nacimiento del dios Sol, el 25 de diciembre. Todas las demás fiestas solemnes también fueron abolidas y ahora las iglesias celebran doctrinas paganas que no se encuentran en la Biblia.

¿Por qué Satanás quería abolir las fiestas solemnes? Porque como Sion es la ciudad de las fiestas solemnes, destruir las fiestas es lo mismo que destruir Sion. Si Satanás destruye Sion, las personas no pueden recibir la salvación, aunque se esfuercen con sinceridad  incluso estableciendo sus propias iglesias. Acerca de la destrucción de Sion, estaba escrito:

“Yo seré bondadoso con Sión, la ciudad que estaba toda en ruinas. Convertiré las tierras secas del desierto en un jardín, como el jardín que el Señor plantó en Edén. Allí habrá felicidad y alegría, cantos de alabanza y son de música.”

Isaías 51:3, Dios Habla Hoy

Isaías profetizó que Sion estaría en ruinas, es decir que sería destruida. Si Satanás destruye Sion, el pueblo de Dios no puede recibir el perdón de sus graves pecados. El temible destino de quienes no reciben el perdón de pecados es morir en cuerpo y alma para pagar sus iniquidades (Romanos 6:23, Ezequiel 18:20). Si Sion permanece destruida, nadie puede ser salvo. Por eso está profetizado que Sion, la única iglesia verdadera, será reconstruida.

La reconstrucción de Sion

Para la salvación de la humanidad, la única iglesia verdadera que guarda el nuevo pacto a la perfección será reconstruida. Si Sion, la Iglesia de Dios, es reconstruida, ¿cuándo sucederá esto?

“Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa de Jehová será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán a él los pueblos. Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.”

Miqueas 4:1-2

En los últimos días los pueblos correrán a Sion para aprender la perfecta ley de Dios, es decir, las fiestas solemnes. Para la salvación de la humanidad Sion será reconstruida en los últimos días, antes del último juicio de Dios. Pero, ¿quién restaurará la Sion destruida?

“cuando él reconstruya a Sión y aparezca en su gloria, cuando atienda a la oración del desamparado y no desoiga sus ruegos […] para atender los lamentos de los prisioneros y libertar a los condenados a muerte; para que en Sión, en Jerusalén, se proclame y se alabe el nombre del Señor cuando gentes de todas las naciones se reúnan para adorarlo.”

Salmos 102:16-22

Esta también es una profecía sobre los últimos días. Es porque Sion será reconstruida. La Sion que fue destruida por el diablo durante la edad oscura de la religión, será reconstruida en los últimos días para librar a los condenados a muerte, es decir, darles la vida eterna. Puesto que Sion es la ciudad de las fiestas solemnes, la Iglesia de Dios será restablecida a través de las fiestas solemnes que permiten la vida eterna.

Entonces, ¿quién llevará a cabo esta obra? Será el Altísimo mismo (Salmos 87:5). Debe de tener la firme convicción de que Aquel que reconstruya Sion, Aquel que restablezca a la Iglesia de Dios con las fiestas solemnes del nuevo pacto, es sin duda Dios mismo que regresa a esta tierra en la carne.

El rey David físico estableció la Sion física, y del mismo modo el rey David profético (Jesús) establece la Sion espiritual (la Iglesia de Dios). Ya que solo David puede establecer Sion es indispensable que Jesús en su segunda venida, el rey David profético, aparezca de nuevo en los últimos días para restablecer la Iglesia de Dios. Por eso la Biblia dice que para recibir la bondad de Dios debe encontrar a David en los últimos días (Oseas 3:5). 

Actualmente solo la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial está guardando las fiestas solemnes del nuevo pacto según las enseñanzas de Jesús. La Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial es la Sion espiritual descrita por los profetas. Por eso, Dios no habitará en ningún lugar fuera de la Iglesia de Dios, la Sion espiritual. Aunque existen muchas iglesias que afirman creer en Jesús y seguir sus palabras, ya que no guardan las fiestas solemnes del nuevo pacto, si usted acude a dichas iglesias no podrá recibir ninguna bendición espiritual. Debe buscar la salvación y la vida eterna en la iglesia que está profetizada en la Biblia, en la única iglesia donde Dios es para con nosotros fuerte, y donde Dios mismo nos salvará (Isaías 33:20-24).

La Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial fue establecida por Cristo en su segunda venida a través de las fiestas solemnes del nuevo pacto. Si usted desea recibir la salvación guardando las fiestas solemnes del nuevo pacto, y la especial bondad de Cristo en su segunda venida, visite la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial y estudie con detenimiento las profecías de la Biblia que testifican sobre el Salvador que ha regresado a la Tierra. Podrá reconocer que ciertamente Sion es el refugio de su alma, y la morada de Dios mismo.